Hace unos días me empezó a picar la necesidad de volver a escribir, pero no de manera análoga porque no tengo lugar para hacerlo (en mi escritorio hay una montaña de ropa limpia a la que no le encuentro hogar permanente aún) así que a falta de espacio (y porque tengo esta costumbre medio compulsiva de ventilar casi toda mi vida personal en el internet) decidí retornar a mis orígenes y nuevamente escribir en un blog.
Consideré la idea de retomar las publicaciones en "El escarabajo que vivía en un peep toe" pero con lo que ha sucedido en mi vida estos últimos meses y con el inicio de mi tercera década en este mundo ingrato, creo que ya es momento de iniciar una nueva libreta virtual, pues la persona que fui hasta el 9 de diciembre del año pasado no es la misma que les escribe el día de hoy... se parece un montón, pero no es la misma.
Así que partiré contándoles qué es lo que está ocupando mi mente estos días, aparte de la Úrsula obviamente.
Cuando falleció la Úrsula, a pesar de mis miedos tremendos y en gran parte por el tema del síndrome de brazos vacíos, nació en mí la urgencia de volver a ser mamá, así que entonces mi cabecita comenzó la carrera de analizar todos los pasos que tenía que seguir para llevar a cabo mi misión: volver a la universidad lo antes posible, ordenar y hacer calzar mis internados con los tiempos académicos del año entrante y por temas de precaución incluso con las 4 estaciones (los periodos de aleta sanitaria por virus respiratorios implican un riesgo extra en los embarazos el cual quiero evitar en la medida de lo posible). Para partir con toda esta maquinaria académica tenía que entonces acercarme a la universidad apenas pudiese porque estoy consciente que los hospitales tienen un número de cupos para sus internos que se organiza con bastante tiempo, fue así que a los pocos días de haber cumplido un mes como mamá fénix ya estaba en las oficinas de la facultad explicándoles mi nueva situación.
La escuela de medicina a la que pertenezco lamentablemente ha vivido pérdidas importantes entre sus alumnos por causa de la sobrecarga académica y los malos tratos que han tenido. Por suerte para algunos (yo) no se han quedado solo con los lamentos y han hecho grandes cambios en su manejo con las situaciones particulares de sus alumnos; llevar más de diez años siendo parte de esta institución me ha permitido ser testigo de estos cambios, positivos, de los que en este momento me estoy viendo "beneficiada". Al día siguiente de haberme presentado en las oficinas ya estaba en una reunión con la jefa de carrera y su encargado de convivencia, un sicólogo muy amable que a mi parecer cumple funciones de "buffer" en situaciones complejas, procurando el buen trato entre funcionarios y alumnos y evitando malos entendidos que muchas veces terminan escalando de maneras perjudiciales para ambas partes.
A mediados de marzo y con el pase de mi psiquiatra partí con el papeleo para volver a mis funciones de interna. El problema??? por alguna razón el pinche proceso no ha culminado, siendo que la última vez se demoró menos de una semana *suspiro*
La nueva tanda de internados a la que pretendía integrarme ya partió y si no me permiten volver bajo la estructura en la que pretendía desenvolverme pos mi tranquilidad se irá un poquito al carajo AAAA. Les estoy mintiendo: mi tranquilidad ya se fue al carajo.
Pus esa es mi situación actual. He ido en persona a la universidad y la verdad no me han dado mayores actualizaciones. Sé que hay una propuesta de internados con sus respectivos campos clínicos pero al parecer me la harán llegar una vez concluido el proceso burocrático de la reincorporación. Solo queda seguir insistiendo y seguir esperando.
Espero que leer todo esto no les haya resultado tan tedioso. Estos últimos años me acostumbré a escribir en modo tuitera lo que me ha desacostumbrado a ciertas formalidades que igual son importantes en la escritura más """"seria""", pero it's my blog and I doy la caxa if I want to. Eso sería todo amigos! Nos vemos en una próxima edición de EL NEWSLETTER DE LA DAMITA!
BESITOS BESITOS MUACKS MUACKS.